Esta
segunda entrega de la columna es una pequeña muestra
de aquellas palabras que creemos correctas, por lo usuales,
pero que en realidad no representan el sentido o el significado
que queremos darle. Vea el lector si no es así:
SIGILO: Palabra usada generalmente para afirmar que un acción
se ejecuta con mucho cuidado, con movimientos medidos, en
silencio y despacio. Su definición es un poco diferente:
sello (utensilio y lo impreso), secreto que se guarda de
una cosa o noticia. Como se verá la acción
o el movimiento poco tienen que ver con el verdadero significado
del vocablo. En su lugar, para describir la primera acción,
podemos usar un sustantivo que la describe perfectamente:
CAUTELA.
ANDANIVEL: Vocablo frecuentemente usado para definir - esencialmente
en los deportes – a la pista delineada con cuerdas
o marcas en el piso, que debe seguir un corredor o nadador.
Vaya a saber uno porque hemos cambiado una letra de la palabra
original. Correctamente, debe redactarse de una manera un
poco diferente: ANDARIVEL, que dicho sea de paso, deriva
del It. ANDARI VELO.
LINCHAR: Este vocablo se suele usar para referirse a la
acción de ejecutar a alguien mediante el empleo de
la horca, no vinculándolo con otra forma de ajusticiamiento.
El error puede llegar a provenir del nacimiento de la palabra,
que deriva del apellido de un Juez estadounidense del siglo
XVIII, Charles Linch, y por supuesto, en aquellos tiempos
la forma mas empleada para las ejecuciones sumarias era
la soga al cuello. De allí la confusión de
asimilar linchamiento exclusivamente con ahorcamiento. Pero
no es así; cuando hablamos de linchar nos estamos
refiriendo a cualquier forma de ejecución rápida,
tumultuosa y sin garantía jurídica ni procesal.
O sea, alguien puede ser víctima de linchamiento
por cualquier medio de ejecución sumaria (horca,
fusilamiento, lapidación, etc).
POMADA: Así definimos, en nuestro país, a
la sustancia usada para dar lustre a los zapatos. En realidad
esta palabra (del Fr. POMMADE) refiere a una mixtura hecha
con grasa y otros ingredientes que se emplea como afeite
o medicamento. O sea, la pomada se emplea en el cuerpo humano,
no para los zapatos. Para estos, tenemos otro término
que resulta ser el correcto: BETÚN.
Y hasta aquí llegamos. Gracias.
Por LIONEL LUCAS ERCOLI
(*) Escritor, articulista, corrector, versado en etimología.
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